Independientemente del tamaño o giro de una organización, los responsables de ésta buscan constantemente la mejor manera de establecer estructuras organizacionales y definir competencias que conciente o inconcientemente reconocen como requisitos para la obtención de resultados. Saben que una organización exitosa requiere de un impecable proceso de definición y mejora continua de roles, responsabilidades, valores, competencias, estructuras y puestos que los lleve al cumplimiento de su planeación estratégica.

Los responsables de las organizaciones se enfrentan día con día a la tarea de ofrecer resultados en sus empresas a través de gente. Saben que un buen equipo directivo hace la diferencia en las empresas verdaderamente exitosas y constantemente buscan contar con el talento requerido.

Desafortunadamente en muchas ocasiones, al no contar con una adecuada estructura organizacional y definición de competencias por función, tomamos decisiones que finalmente, cuestan a la organización muchos años y recursos económicos corregir. Veamos los siguientes escenarios:

Escenario 1:

Debido al crecimiento que muchas empresas exitosas experimentan, la estructura de su organización se replica y se crean centros de servicio para distintas operaciones que duplican funciones y crean costos innecesarios. La inercia de la operación en muchas ocasiones no permiten a los responsables de una organización analizar a detalle los requerimientos reales que demanda su proceso productivo. – Una inadecuada distribución de los recursos humanos a través de funciones organizacionales elevan costos de manera innecesaria.

Escenario 2:

Sabemos que el puesto de un Gerente de Ventas, por ejemplo, será muy distinto en el caso de una empresa de productos de consumo a un puesto con las mismas responsabilidades en una empresa de manufactura. Más aún, el puesto de un gerente de ventas en una misma organización, demandará competencias totalmente distintas en el caso de estar en un mercado dominante o dominado. – Un deficiente diseño de los perfiles de puestos de una organización limita su capacidad de atraer directivos con las competencias necesarias para lograr los resultados requeridos.

Escenario 3:

Una organización que tiene claramente definido su rumbo, necesita diseñar una estructura que alinee las competencias de su personal al cumplimiento de su planeación estratégica. Muchas organizaciones hoy en día han fracasado al no contar con un equipo directivo que cuente con las competencias necesarias para hacer realidad la visión de su empresa. – Una organización que no alinea sus procesos de atracción, desarrollo y retención de talento directivo a la planeación estratégica, reduce su probabilidad de lograr sus objetivos.